Ianalumab en síndrome de Sjögren: ¿un avance para tratar la enfermedad más allá de los síntomas?

Dra. Virginia Carrizo Abarza

Dos estudios fase 3 evaluaron ianalumab en síndrome de Sjögren. Analizamos su acción sobre los linfocitos B, sus resultados y qué significan para los pacientes.
Ilustración científica sobre ianalumab, linfocitos B y síndrome de Sjögren.

El síndrome de Sjögren es una enfermedad autoinmune sistémica. Aunque suele asociarse con sequedad ocular y bucal, también puede producir fatiga, dolor, inflamación articular y compromiso de otros órganos. Uno de sus grandes desafíos es que la actividad inmunológica y los síntomas que vive cada persona no siempre evolucionan en paralelo.

En octubre de 2026, The New England Journal of Medicine publicó los resultados de dos ensayos fase 3 que evaluaron ianalumab en personas con enfermedad de Sjögren activa. Los resultados abren una posibilidad terapéutica interesante, pero también muestran por qué debemos interpretar los avances con precisión.

¿Qué es ianalumab?

Ianalumab es un anticuerpo monoclonal dirigido contra BAFF-R, un receptor importante para la activación y supervivencia de los linfocitos B. Tiene un mecanismo dual: bloquea esa señal y, al mismo tiempo, favorece la reducción de determinadas poblaciones de linfocitos B.

Estas células cumplen funciones esenciales en nuestras defensas. Sin embargo, en el Sjögren también participan en la producción de autoanticuerpos y en el mantenimiento de la respuesta autoinmune. Por eso representan un blanco relevante para la investigación.

¿Cómo se realizaron los estudios?

Los ensayos NEPTUNUS-1 y NEPTUNUS-2 fueron aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo. Incluyeron 275 y 504 participantes, respectivamente: 779 personas en total.

Se evaluó ianalumab subcutáneo en dosis de 300 mg. El esquema mensual se estudió en ambos ensayos y NEPTUNUS-2 incluyó además una administración cada tres meses.

El resultado principal fue el cambio, a las 48 semanas, en el índice ESSDAI. Esta escala permite estimar la actividad sistémica de la enfermedad; no mide únicamente sequedad, dolor o fatiga.

¿Qué encontraron?

En ambos ensayos, el esquema mensual produjo una reducción estadísticamente significativa de la actividad sistémica frente a placebo. La diferencia entre grupos fue de 1,3 puntos en NEPTUNUS-1 y de 1 punto en NEPTUNUS-2.

No se observaron diferencias significativas en la respuesta ESSDAI definida por el protocolo ni en los principales resultados de síntomas comunicados por los pacientes, evaluados con SSSD o ESSPRI.

Los eventos adversos graves tuvieron una frecuencia similar con ianalumab y placebo. Las reacciones locales y sistémicas relacionadas con la inyección fueron más frecuentes en los grupos que recibieron el tratamiento.

Actividad de la enfermedad y síntomas: dos miradas necesarias

Este es quizá el aprendizaje más importante del estudio. Un tratamiento puede modificar mediciones objetivas de la actividad inmunológica sin que esa diferencia se traduzca automáticamente en una mejoría perceptible de la sequedad, la fatiga o el dolor.

Esto no invalida el resultado. Señala que, en Sjögren, necesitamos evaluar simultáneamente el compromiso orgánico, los análisis, el examen clínico y la experiencia cotidiana del paciente.

¿Ianalumab ya es una cura para el Sjögren?

No. Estos estudios no demostraron una cura y sus resultados no significan que el tratamiento sea adecuado para todas las personas. Su disponibilidad y eventual aprobación también pueden variar entre países.

Los hallazgos aportan evidencia importante sobre una nueva estrategia dirigida a los linfocitos B. El próximo paso es comprender mejor qué pacientes podrían beneficiarse, cuánto dura el efecto y cuál es su impacto clínico a largo plazo.

Qué significa para las personas con Sjögren

La investigación está avanzando desde el tratamiento aislado de los síntomas hacia terapias que intentan modificar mecanismos centrales de la enfermedad. Es una noticia esperanzadora, pero debe comunicarse sin prometer resultados que los estudios todavía no demostraron.

Si vivís con Sjögren, no suspendas ni modifiques tu tratamiento por esta información. Conversá con tu reumatólogo o reumatóloga sobre tu actividad de enfermedad, los síntomas que más afectan tu vida y las alternativas disponibles en tu situación particular.


Fuente científica

Bowman SJ, et al. Ianalumab for the Treatment of Patients with Sjögren’s Disease. N Engl J Med. 2026;395:1585-1599. https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2601088

Contenido educativo. No reemplaza una consulta médica ni constituye una recomendación terapéutica individual.

contenido relacionado

Cómo preparar tu primera consulta reumatológica

Cómo preparar tu primera consulta reumatológica

La primera consulta permite conocer tu historia clínica, realizar un examen físico y definir los próximos pasos. En algunas personas el diagnóstico puede requerir análisis, imágenes o controles posteriores.Qué conviene prepararUna cronología breve: cuándo comenzaron...

leer más