¿Podemos “reiniciar” el sistema inmune? La terapia CAR-T llega a la reumatología

Dra. Virginia Carrizo Abarza

Una estrategia desarrollada para tratar ciertos cánceres de la sangre está mostrando resultados sorprendentes en enfermedades autoinmunes graves. Cómo funciona CAR-T, qué mostraron los primeros estudios y por qué todavía es experimental.
Ilustración educativa sobre terapia CAR-T y reinicio del sistema inmune en enfermedades autoinmunes.

Durante años, el tratamiento de las enfermedades autoinmunes se concentró principalmente en controlar la inflamación y reducir la actividad del sistema inmune. Ahora, una terapia nacida en el campo de la oncología propone algo diferente: eliminar en profundidad determinadas células responsables de sostener la autoinmunidad y permitir que el sistema inmune se reconstruya.

Esta estrategia se llama terapia con células CAR-T. Sus primeros resultados en lupus eritematoso sistémico, esclerosis sistémica y miositis inflamatorias despertaron un enorme interés en la comunidad reumatológica. Sin embargo, también plantean muchas preguntas.

¿Qué son las células CAR-T?

Los linfocitos T son células del sistema inmune capaces de reconocer y destruir amenazas. En la terapia CAR-T se extraen linfocitos T del propio paciente y se modifican en el laboratorio para que expresen un receptor especial, llamado receptor quimérico de antígeno o CAR.

Ese receptor funciona como un sistema de reconocimiento dirigido. En los estudios de enfermedades autoinmunes se utilizó principalmente el antígeno CD19, presente en diferentes etapas de los linfocitos B.

El proceso, de manera simplificada, incluye:

  1. Extraer linfocitos T de la sangre del paciente.
  2. Modificarlos para que puedan reconocer CD19.
  3. Multiplicarlos en el laboratorio.
  4. Administrar una preparación previa para reducir temporalmente ciertas células inmunes.
  5. Reinfundir las células CAR-T y realizar un seguimiento muy estrecho.

¿Por qué se busca eliminar linfocitos B?

Los linfocitos B cumplen funciones esenciales: producen anticuerpos, participan en la memoria inmunológica y ayudan a coordinar la respuesta inmune. Pero en algunas enfermedades autoinmunes también pueden producir autoanticuerpos y contribuir a mantener una respuesta dirigida contra el propio organismo.

En reumatología ya existen medicamentos capaces de reducir ciertos linfocitos B. La diferencia es que las células CAR-T pueden producir una eliminación más profunda de distintas poblaciones B, incluidas algunas que otros tratamientos no alcanzan con la misma intensidad.

Después de un tiempo, los linfocitos B vuelven a aparecer. La hipótesis es que esa nueva población podría reconstruirse con un perfil menos autorreactivo. De allí surge la expresión “reinicio del sistema inmune”.

No significa borrar todo el sistema inmunológico ni garantizar que la enfermedad haya desaparecido definitivamente.

¿Qué mostraron los primeros estudios?

En 2024, The New England Journal of Medicine publicó el seguimiento de 15 personas con enfermedades autoinmunes graves que no habían respondido adecuadamente a múltiples tratamientos:

  • 8 tenían lupus eritematoso sistémico.
  • 3 tenían miositis inflamatorias idiopáticas.
  • 4 tenían esclerosis sistémica.

Luego de recibir una única infusión de células CAR-T dirigidas contra CD19, los ocho pacientes con lupus alcanzaron los criterios utilizados de remisión, los tres pacientes con miositis lograron una respuesta clínica mayor y los cuatro pacientes con esclerosis sistémica mostraron una reducción de la actividad de la enfermedad.

Durante una mediana de seguimiento de 15 meses, todos pudieron suspender glucocorticoides y otros inmunosupresores. Son resultados muy prometedores, pero corresponden a una serie pequeña, sin un grupo control, y no permiten anticipar qué sucederá en todos los pacientes ni a muy largo plazo.

En enero de 2026 se publicaron los resultados del ensayo CASTLE, un estudio fase 1/2a que incluyó a 24 personas con enfermedad grave y resistente al tratamiento: 10 con lupus, 9 con esclerosis sistémica y 5 con miositis inflamatoria. A las 24 semanas, 22 de las 24 alcanzaron el objetivo clínico definido para su enfermedad:

  • 9 de 10 pacientes con lupus alcanzaron remisión DORIS;
  • los 9 pacientes con esclerosis sistémica no presentaron progresión de la enfermedad pulmonar intersticial;
  • 4 de 5 pacientes con miositis alcanzaron una respuesta ACR moderada o mayor.

No se registró síndrome de liberación de citocinas superior a grado 2 ni neurotoxicidad ICANS. Aunque estos datos fortalecen la evidencia inicial, CASTLE continúa siendo un estudio temprano, con pocos participantes y sin un grupo control.

¿También se está estudiando en artritis reumatoidea?

Sí. En agosto de 2026 se publicaron los resultados de la fase 1 del ensayo COMPARE en seis personas con artritis reumatoidea ACPA positiva, grave y resistente a múltiples tratamientos. La actividad mejoró en todos los participantes y tres alcanzaron remisión por DAS28-CRP y respuesta ACR70.

Todos presentaron síndrome de liberación de citocinas grado 1 o 2, sin casos de ICANS ni eventos adversos graves. Es una señal alentadora, pero seis pacientes son insuficientes para establecer eficacia, seguridad comparativa o duración del beneficio.

La nueva frontera: producir las CAR-T dentro del cuerpo

La fabricación personalizada de células CAR-T es compleja, costosa y requiere centros altamente especializados. Por eso, una de las líneas más disruptivas busca generar temporalmente estas células dentro del propio organismo.

En 2025 se comunicó una experiencia inicial en lupus refractario utilizando nanopartículas lipídicas con ARN mensajero para llevar instrucciones a los linfocitos T. Estas células produjeron el receptor CAR dentro del cuerpo, sin necesidad de realizar todo el proceso tradicional de fabricación celular fuera del paciente.

Es una tecnología todavía inicial. Si los estudios futuros confirman su eficacia y seguridad, podría simplificar el procedimiento y ampliar su disponibilidad.

¿Cuáles son los riesgos?

CAR-T no es una terapia sencilla ni libre de riesgos. Entre los posibles efectos adversos se encuentran:

  • infecciones y descenso de las defensas;
  • toxicidad relacionada con la preparación previa;
  • síndrome de liberación de citocinas, que puede producir fiebre y alteraciones sistémicas;
  • efectos neurológicos asociados a las células efectoras inmunes;
  • disminución de inmunoglobulinas;
  • necesidad de controles prolongados y eventual revacunación.

En la serie de 15 pacientes, la mayoría de los episodios de liberación de citocinas fueron leves, pero el número de participantes fue insuficiente para descartar complicaciones poco frecuentes o tardías.

¿Ya se utiliza como tratamiento habitual?

No. Actualmente, la terapia CAR-T para enfermedades autoinmunes continúa siendo experimental. No está aprobada como tratamiento rutinario del lupus, la esclerosis sistémica, las miositis ni la artritis reumatoidea.

Los pacientes tratados hasta ahora presentaban enfermedades muy graves, con compromiso de órganos y respuesta insuficiente a varias terapias previas. Los ensayos clínicos deberán determinar:

  • qué personas podrían beneficiarse;
  • qué enfermedades responden mejor;
  • cuánto dura la remisión;
  • cuáles son los riesgos a largo plazo;
  • si el beneficio justifica la complejidad y el costo;
  • cómo comparar CAR-T con los tratamientos actualmente disponibles.

Un cambio de objetivo

El aspecto más transformador de esta investigación no es solamente una nueva tecnología. También propone un cambio de objetivo: pasar de la supresión continua de la enfermedad a buscar una remisión prolongada después de una única intervención.

La posibilidad de “reiniciar” determinados componentes del sistema inmune es una de las áreas más prometedoras de la reumatología actual. Al mismo tiempo, debemos comunicarla con prudencia: los resultados iniciales son extraordinarios, pero todavía no equivalen a una cura comprobada ni a un tratamiento disponible para la mayoría de los pacientes.

Si convivís con una enfermedad autoinmune, no suspendas ni modifiques tu medicación por información leída en internet. Las decisiones deben tomarse con tu reumatólogo o reumatóloga de acuerdo con tu diagnóstico, actividad y antecedentes.


Fuentes científicas

  1. Müller F, et al. CD19 CAR T-Cell Therapy in Autoimmune Disease — A Case Series with Follow-up. N Engl J Med. 2024;390:687-700. https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2308917
  2. Wang Q, et al. In Vivo CD19 CAR T-Cell Therapy for Refractory Systemic Lupus Erythematosus. N Engl J Med. 2025;393:1542-1544. https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMc2509522
  3. Müller F, et al. CD19 CAR-T cells for treatment-refractory autoimmune diseases: the phase 1/2 CASTLE basket trial. Nature Medicine. 2026;32:1142-1151. https://www.nature.com/articles/s41591-025-04185-6
  4. Albach FN, et al. CD19 CAR T cell therapy for treatment-refractory seropositive rheumatoid arthritis: a phase 1 trial. Nature Medicine. Publicado el 27 de agosto de 2026. https://www.nature.com/articles/s41591-026-04603-3
  5. EULAR. Reimagining Rheumatology: A conversation about CAR-T Therapy. https://www.eular.org/a-conversation-about-car-t-therapy

Aviso: Este contenido es educativo y no reemplaza una consulta médica ni constituye una indicación de tratamiento.

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